jueves, 23 de julio de 2015

La otra final

Bhután y la isla de Montserrat; ¿qué pueden tener en común estos dos lugares?
El Bhután es un pequeño país independiente (de los pocos de Asia que no ha sido nunca una colonia) en medio del Himalaya, entre India y el Tíbet. Es un país muy curioso; sólo tiene 700.000 habitantes que viven en los diversos valles que hay en el lado sur del Himalaya Oriental.


 A diferencia del Tíbet, o del Mustang (ver post), al estar en el lado sur de la cordillera, los Monzones no tienen ningún impedimento para soltar litros y litros de lluvia cada año sobre el Bhután. Esto hace que el paisaje bhutanés recuerde al de los Alpes y utilice esa fórmula tan poco original: pues si, se dice que "Bhután es Suiza del Himalaya". Espero que no me tengáis en cuenta el tópico.



Para mí, la principal curiosidad del Bhután es el extraño sistema de gobierno y lo que éste ha implicado en su historia reciente:

Hasta principios del siglo XX, los butaneses eran un país "brauvcón" en el que, aparte de permanentes guerras civiles, de vez en cuando, se permitían la chulería de atacar al ejército colonial británico en la India. Cada vez que lo hacían salían escaldados, derrotados y obligados a pagar un tributo a los británicos hasta que ... dejaban de pagar, volvían a coger las espadas, y volvían a salir derrotados.


A principios del siglo XX, un "Ponlop", uno de los señores feudales del país, logró derrotar a sus rivales, se hizo amigo de los británicos y se proclamó rey del país. Así, Ugyen Wangchuk fue proclamado Druk Gyalpo, que en Bhutanés significa "Rey Dragón". Como veréis, el dragón ("Druk") es un motivo omnipresente en el país, ya que se cuenta que en las montañas más altas del país vivía el Dragón del trueno, por lo llaman a su país "Druk Yul", la " Tierra del Dragón del trueno ".
 
La familia Wangchuk continuó reinando hasta que en los años 70, el rey Jigme Singye Wangchuk comenzó una modernización del país basada en el FIB (felicidad interior bruta) en lugar del PIB (Producto interior bruto). El concepto de FIB se basa en potenciar la felicidad de la población más que la producción de riqueza. Un concepto muy en la línea del hippismo de los 70. Asimismo, se promulgaron leyes para limitar la influencia de la cultura occidental en las tradiciones y la forma de vida bhutanesa.


Realmente, la influencia de las directrices que marcó el rey Jigme Singye Wangchuk han marcado el carácter del país: la calidad de vida es bastante correcta por tratarse de un país del 3er mundo, y no se corresponde en absoluto con la lamentable posición que ocupa el país en los rankings de PIB. También es curioso cómo se ha velado por el mantenimiento de las costumbres y cultura bhutanesas. Por ejemplo, los funcionarios están obligados a vestir siempre con la vestimenta tradicional del país!

El tema de los calcetines hasta la rodilla en los hombres está importado de la vestimenta colonial inglesa


El actual rey Jigme Khesar Namgyel Wangchuk y su padre el rey Jigme Singye Wangchuk
Ahora dejamos el Himalaya y nos situamos en la Isla de Montserrat: esta isla está situada en el lado más oriental del Caribe. Es una colonia inglesa del tamaño de Formentera y con sólo 5.000 habitantes. Se trata de una isla paradisíaca, verde y frondosa pero con un gran inconveniente:




En 1995, tras siglos de inactividad, el volcán Soufrière Hills entró en erupción. La actividad del volcán, aunque ha disminuido en los últimos años, no se ha detenido y ha provocado que la mitad sur de la isla haya quedado abandonada. La capital, el aeropuerto, el puerto y muchos otros puntos neurálgicos de la isla se han tenido que trasladar a la parte norte. Evidentemente, la economía de Montserrat, muy vinculada al turismo, se ha visto muy perjudicada. Asimismo, muchos habitantes de la isla han emigrado a la metrópoli, es decir, a Gran Bretaña.


La actividad económica más conocida de la isla de Montserrat seguro que, a los de mi "quinta", os sonará. Durante los años 80, uno de los productores musicales más conocidos de Inglaterra, George Martin (conocido como el "quinto Beatle"), montó unos estudios de grabación, los AIR Studios, en la isla de Montserrat. Grupos de la época como los Dire Straits, The Police, Rolling Stones o Pink Floyd grabaron sus discos en la isla de Montserrat. Si aún guardáis los álbumes de vinilo, mirad los discos de artistas británicos de los 80. Seguro que en muchos de ellos encontraréis la frase: "Recorded at AIR Studios, Montserrat".

Los Dire Straits en Montserrat en 1985, mientras grababan el álbum Brothers in Arms
Así pues, que unió a un pequeño reino budista del Himalaya y una isla del Caribe?

Pues fue el fútbol. Más concretamente un partido excepcional. Una final a todo o nada. El Bhután y la isla de Montserrat se enfrentaron en un partido histórico para dirimir cuál sería ...

La peor selección del mundo!

En el año 2002 se celebraba el Mundial de fútbol de Corea y Japón. En aquella edición del Mundial, la selección holandesa no consiguió clasificarse para el mismo y, frustrado, Matthijs de Jongh, un productor de documentales holandés, decidió organizar un partido entre las dos selecciones clasificadas en las últimas posiciones del ranking FIFA. En aquellos momentos, Bhután ocupaba la posición nº202 y la última era Montserrat, en el lugar nº203. De Jongh se puso en contacto con las dos federaciones nacionales y, conjuntamente con una productora de cine japonesa, organizaron el partido.


Ambos países acogieron el match con fervor desenfrenado. Debido a los problemas con el volcán Soufrière, se decidió que el partido se celebraría en el Estadio Changlimithang de Thimpu, la capital bhutanesa. Ambos combinados nacionales estuvieron preparando el partido durante meses. Hasta entonces, ninguno de los dos equipos no había ganado nunca en partido oficial. De hecho, Montserrat nunca había ganado ni siquiera en partido no oficial. En el caso de Bhután, habían sido capaces de ganar, en partido amistoso, a la potentísima (no reconocida oficialmente) selección de Tíbet. Vamos, que ambos equipos tenían un curriculum esperpéntico.

La selección bhutanesa

La selección de Montserrat
No se puede decir que yo sea un gran aficionado al fútbol, ​​pero tengo que reconocer que el fútbol, ​​bien gestionado, puede tener una capacidad de cohesionar, ilusionar y generar vínculos muy grande. Y así fue en este partido, llamado "La otra final" y que se celebró unas horas antes que, en el Mundial de 2002, Alemania y Brasil se enfrentaran para ganar la Copa del Mundo.


El partido acabó con victoria clara para los bhutaneses por 4-0. Es cierto que, a causa de una intoxicación alimentaria, el equipo de Montserrat tuvo 7 bajas. Aún así, Bhután dominó el partido de principio a fin, y este enfrentamiento sirvió para que el delantero bhutanés Wangay Dorji se  erigiera como el mejor jugador de la historia de Bhután. Esa noche anotó 3 goles que, unidos a los 2 goles que marcaría el año siguiente contra la Selección de Guam, le han convertido en el máximo anotador de la historia de la selección butanesa con un total de 5 goles! Y es que esto es una proeza si tenemos en cuenta que el histórico de goles de la selección del Bután es de 31 goles a favor y 220 goles en contra (5 victorias, 4 empates y 51 derrotas en toda su historia).



El partido terminó con la entrega de una original copa que se dividía en dos partes iguales, una para cada equipo. A pesar de la derrota, los de Montserrat lucharon hasta el final y, al terminar el partido se mostraban muy contentos por el juego que habían hecho, y por la experiencia y la acogida que habían tenido por parte de los bhutaneses.


Wangay Dorji (10) el goleador bhutanés y Charles Thompson (2), el capitán de Montserrat
Desde que se disputó aquel partido, ambas selecciones han mejorado mucho. Este año, la selección de Montserrat ocupa la posición 178 (de 209 miembros) en el ranking Fifa. En el caso de Bhután, ocupan el lugar 166 del ranking.

Si deseáis ver el documental "The Other Final", lo encontraréis fácilmente en Youtube. Está en inglés y lo han dividido en 9 capítulos para mayor comodidad.

La pasión por el fútbol terminó uniendo y hermanando dos países situados a más de 14.000km el uno del otro. Aparentemente no tenían nada en común, pero un balón puede hacer milagros!

viernes, 3 de julio de 2015

El camino más difícil

A finales de los 70 abrió en Barcelona una librería especializada en viajes: la librería Altaïr. La descubrí más tar,de, en los 80 cuando inauguraron el local de la calle Balmes. Cientos de libros de viajes, mapas, atlas, todos ordenados por regiones del mundo; había una estantería con la etiqueta "Tíbet / Himalaya", u otra que decía "Regiones Polares", todas llenas de libros! Gracias a Altaïr descubrí el Mustang, el Bután o el Ladakh. Y fue en esta librería donde encontré un libro titulado "Dos inviernos en Zanskar" de un tal Olivier Föllmi. Nieve y soledad; la portada ya prometía:


Dejadme que os sitúe el Zanskar antes que nada; en el extremo noroeste de la India está la región de Jammu-Cachemira. Una región cercana al Himalaya con casi 13 millones de habitantes de los cuales un 80% son musulmanes. La posesión de este territorio de mayoría musulmana ha provocado ya 3 guerras entre India y Pakistán en los últimos 65 años. Hasta hace poco los ataques terroristas de unos y otros, musulmanes e hindúes, eran una constante.


Hay, sin embargo, una parte de Jammu-Cachemira que vive (en parte) ajena a esta violencia: el Ladakh. Este valle pertenece a Jammu-Cachemira por pura casualidad; se encuentra en pleno Himalaya, la población es de origen tibetano, hablan un dialecto del tibetano y no son ni musulmanes ni hindúes; son budistas lamaístas (es decir, budistas tibetanos). Durante muchos años, por culpa del estado permanente de guerra en Jammu-Cachemira, Ladakh estuvo cerrado a los extranjeros. Pero a mediados de los 70, el acceso quedó abierto y el Ladakh, el "Pequeño Tíbet", se convirtió en un destino turístico muy interesante y bastante accesible. A diferencia del resto de Jammu-Cachemira, la población en Ladakh es muy escasa y el clima y las condiciones de vida son muy duras: tipo tibetano, vaya.

Leh, la capital del Ladakh, conocido también como el "Pequeño Tíbet"
Pero siempre se puede estar "peor"! Al oeste del valle del Ladakh se extiende la cordillera del Zanskar, atravesada por el río del mismo nombre: el río Zanskar. Y el valle que forma el río Zanskar y sus afluentes, el Tsarap y el Doda, conforman el territorio del reino de Zanskar. De hecho, no es un reino sinó dos! Lógicamente, los reyes no mantienen ningún tipo de poder y su título es puramente nominal. Ambos reyes son de la misma, digamos, dinastía: por un lado tenemos el rey de Zangla, que tiene su sede en la población del mismo nombre, y del otro lado tenemos el rey que vive en Padum. Este último es el que ostenta el título de Rey del Zanskar, y su colega de Zangla es su vasallo.


Padum es, pues, la capital del reino y, al mismo tiempo, la población más importante: 1.000 habitantes. Realmente, el pastel que se repartían los dos reyes no se puede decir que fuera muy suculento: en total, el Zanskar tiene entre 12.000 y 13.000 habitantes que viven de una agricultura muy pobre, y de criar yaks y ovejas. Y lo peor es que el punto más bajo (sí, habéis leído bien, el más bajo) de todo el Zanskar, está situado a 3.500m! Ahora se entiende porque ambos reyes no tuvieron nunca grandes disputas territoriales: se puede decir que no había casi nada para repartir!


Si recordáis, en los posts sobre el reino de Lo, os explicaba que este reino tenía una posición privilegiada debido a que por ahí pasaba una de las pocas rutas de "baja altura" (5.000m!) para cruzar el Himalaya. Así pues, históricamente, gran parte del comercio entre Tíbet y Nepal y la India pasaba por Mustang, el Reino de Lo y esto generaba una cierta riqueza. Y el Zanskar? Pues todo lo contrario; Zanskar es un callejón sin salida: pasas por Zanskar sólo si vas al ... Zanskar. Por lo tanto, es mucho más pobre que el Reino de Lo (que no es Beverly Hills, que digamos).



Es decir, que tenemos una serie de valles del Himalaya, despoblados, pobres, helados y a más de 3.500m. Lo podemos empeorar, esto? Pues si!

La configuración de orografía y clima provocan que el Zanskar sólo sea accesible por carretera los meses de buen tiempo: 3 meses! Últimamente, las mejoras en las carreteras que ha efectuado el gobierno indio han permitido que unos de las carreteras esté abierta hasta octubre y, por tanto, se puede llegar a Padum durante 4 meses.


Fantástico! Aislados por la nieve durante 8 meses al año! Aquí es donde se demuestra que el hombre es un animal intrépido (por no decir suicida). Durante el mes de enero, el mes más frío del invierno en Zanskar, los termómetros caen tan abajo en estos valles del Himalaya, que el río Zanskar se hiela. Pensad que se bastante difícil que un río de este tipo se congele ya que baja bastante agua y, además, al ser un río de alta montaña, el agua baja a gran velocidad. Aún así, el frío es tan intenso que durante enero el río termina helando.


Pues ya tenemos un camino! Los zanskarpas (acordáos del post del reino de Lo que la terminación "-pa" es la manera de formar el gentilicio en tibetano: lhasapa, ladakhpa, zanskarpa, ...) utilizan el río helado como camino para comunicarse con la resto del mundo (o dejémoslo en "comunicarse con el Ladakh") a mitad del invierno.

Este camino se llama la Ruta del Tchadar y es una caminata de 108km por encima del hielo del río con temperaturas de hasta -30º. La gente suele agruparse en caravanas formadas, generalmente, sólo por personas a pie (los animales pesan demasiado para el hielo), y que en unos 10-12 días hacen el recorrido desde Padum hasta Leh. De noche, cuando más frío hace, los viajeros se cobijan en cuevas cercanas al río para pasar la noche. Todo el mundo se acurruca para no dejar perder el calor, no importa si eres un estudiante, un comerciante, un monje o un guía. Lo importante es no dejar escapar el calor de los cuerpos.


El principal problema viene cuando el hielo no es suficientemente seguro. Como os decía, dado el fuerte corriente que tiene el río Zanskar, es difícil que el agua se hiele. Normalmente se forma una capa de hielo superficial y el río corre por debajo del hielo. Cómo saber si la capa de hielo aguantará el peso? Ah! Aquí coge protagonismo la experiencia y la pericia de los guías de las caravanas, que golpean con palos para saber la consistencia del hielo.

¿Qué pasa si te caes y "mojas" una pierna en el agua? Pues que inmediatamente hay que encender un fuego y recuperar la temperatura de la pierna. Y si caes entero en el agua? Pues no lo quieras saber!


Ahora hay bastantes occidentales que hacen la ruta del Tchadar. Lógicamente van vestidos con lo último en ropa de montaña y, a veces, incluso con trajes de neopreno.


Pero la dificultad de la ruta es mucha si la haces con el equipamiento occidental. Y si haces el Tchadar como lo hacen los zanskarpas, en su día a día, no por espíritu de aventura sino para poder salir adelante; entonces si que es duro! Y aquí es donde más me impresionó la aventura de Olivier Föllmi, el autor de "Dos inviernos en Zanskar"!

Olivier Föllmi es un fotógrafo franco-suizo nacido en 1958. Su pasión siempre ha sido la fotografía, pero se le puede considerar un montañero bastante aceptable. En 1976 descubrió el Zanskar mientras hacía alpinismo en el Himalaya. Y aquí llegó "el amor a primera vista". La relación con los Zanskarpas era cada vez más estrecha y, cada vez que volvía ya no era un "visitante" sino que era recibido como un zanskarpa más. A pesar de ir siempre vestido como un zanskarpa, se puede decir que, viendo la cara, nadie podía tener dudas que no era tibetano! Aún así, se integró plenamente en la sociedad del Zanskar.


En 1980, Olivier decidió que volvería al Zanskar, pero en invierno. Fue uno de los primeros occidentales en hacer la ruta del Tchadar y, sin duda, quien la dio a conocer en el mundo. Aquel invierno lo pasó con sus amigos del Zanskar, Norbu, Tashi, y Wangduss. El año siguiente, sin embargo, decidió pasar también el invierno en Zanskar pero, en lugar de llegar en el mes de enero, la intención de Olivier era llegar antes. Como el río helado sólo era practicable durante el mes de enero, había que hacer la travesía por los collados de montaña antes de que empezara el invierno. Y ya se sabe que cuando algo puede ir mal, seguro que irá mal! Para hacerlo más difícil, no se le ocurrió otra cosa que invitar a la travesía a la que más tarde se convertiría en su mujer, Danielle.


Aquel año hubo tormentas muy fuertes que provocaron deslizamientos en la carretera que lleva hasta Leh, la capital de Ladakh. Tuvieron que pasar muchos días esperando a que se volviera a abrir la carretera, y llegaron a Leh con retraso. Esto provocó que comenzaran la travesía hacia el Zanskar más tarde de lo previsto y, para colmo, la nieve y el frío llegaron más temprano de lo previsto; justo cuando Olivier y Danielle estaban a media travesía. Danielle era una buena montañera amateur, pero no estaba preparada para aquellas condiciones. De hecho, ni Olivier lo estaba. Cruzaron el collado del Chercher-la ("-la" significa "collado" en tibetano) con tanta nieve, que se hundían hasta media pierna a cada paso que hacían. Iban tan despacio que se les acabaron las provisiones y, cuando llevaban dos días sin comer, a punto ya de caer exhaustos, Olivier se la jugó y dejó a Danielle para intentar encontrar ayuda. Caminó, más muerto que vivo, hasta que, al cabo de unas horas, se encontró un hombre viejo que lo miraba como si viera aparecer un fantasma. El hombre había salido a buscar leña y no se esperaba encontrarse un occidental, vestido a la manera de los Zanskarpas bajando de las montañas. Se podría decir que, se habían encontrado de milagro.


Cuando el viejo ya se lo llevaba prácticamente cargado a su espalda, Olivier hizo un último esfuerzo y dijo con un hilo de voz: "Atcho, somos dos!". "Atcho" significa, en ladakhi o en zanskari, "hermano mayor", y es como un adulto se refiere a otro de edad igual o superior. Ambos dieron media vuelta y se dirigieron montaña arriba hasta encontrar a Danielle que caminaba tambaleándose a punto de desfallecer.

Esa noche, Olivier y Danielle durmieron en la cabaña del viejo, que se mantuvo despierto y, cada cierto tiempo, despertaba a los dos montañeros para hacerles tragar una taza de té tibetano con mantequilla.


Lo que admiro del relato del Olivier Föllmi es que no hace como la mayoría de montañeros que, en estas circunstancias, dan las culpas a los cambios de tiempo, al destino o a la imprevisibilidad de la montaña. No fue su coraje y determinación lo que los salvó; fue la suerte y un hombre viejo que recogía leña. Esta visión humilde de la vida y de sus propias capacidades hacen que, probablemente, Olivier Föllmi tenga más de tibetano que de europeo.


Con los años, Olivier, ya casado con Danielle (debía estar muy enamorada si no le "dió calabazas" después de aquella travesía!) se convirtió en un prestigioso fotógrafo que, aparte del Himalaya, ha fotografiado paisajes y personas de todo el mundo y que, además, ha sido premiado con un World Press Photo y ha obtenido una mención especial en el prestigioso Visa pour l'image de Perpiñán. Ha hecho fotografías para las mejores revistas del mundo, pero eso no le ha hecho olvidar que, en verdad, él es Zanskarpa. A finales de los 80 "co-adoptó" dos hermanos zanskarpas, Tenzin Motup y Tenzin Diskit. Digo "co-adoptó" porqué los padres de estos, entonces niños, pidieron a Olivier y Danielle si se podían hacer cargo de los niños y darles una buena educación. Así pues, Motup y Diskit tienen 4 padres y vivieron su infancia a caballo entre Francia y el Zanskar. Posteriormente, Olivier y Danielle adoptaron (plenamente) dos niños más, Yvan Tharpa Tséring y Leonore Pema Yangdon.
 
La familia Föllmi al completo. De izquierda a derecha: Pema, Yvan, Danielle, Olivier, Diskit i Motup
Este es el link a la página de Olivier Föllmi, donde se pueden comprar sus bellísimas fotografías y sus libros, y donde explica su actividad divulgadora. Hace unos años, rodó una película sobre las vivencias de su particular familia y la vida de todos ellos, a caballo de Europa y el Himalaya.





En resumen, en Zanskar encontraréis el Tíbet en estado (bastante) puro: monasterios en lo alto de las montañas, en los que se celebran festivales religiosos llenos de simbolismos y colores, pueblos que mantienen la arquitectura tradicional tibetana y, sobre todo, la cultura tibetana sin el yugo y la opresión china. Uno de los aspectos más característicos de la cultura tibetana, muy vinculada al ámbito rural y a tierras poco fértiles (y el Zanskar es un buen ejemplo en ambos casos) es la poliandria: ¿qué pasaría si la poca tierra cultivable, que además es poco fértil, tuviera que dividirse en herencia entre todos los hermanos (aquí el concepto del heredero no se aplica)? Pues que los campos estarían cada vez más divididos y no serían rentables. La solución tibetana: Todos los hermanos (chicos) de una familia se casan con una misma mujer. Antes era muy frecuente y aún ahora es práctica; una mujer y 3 o 4 maridos! Los hijos (de cualquier marido) llaman "padre" al hermano mayor, y "tío" al resto de padres! Chicas, os apuntaríais?

Nota: el del sombrero amarillo es el abuelo, no un marido!


Por cierto, Padum y el Zanskar en general han cambiado bastante desde el primer viaje de Olivier Föllmi. Ahora hay turistas (pocos), internet y algún hotel, entre otros "avances" occidentales. Probablemente el mejor hotel es el Rigyal Hotel en Padum. Como todos los hoteles de Zanskar sólo abre de junio a octubre a menos que se haga una reserva especial para grupos de trekking invernal. Pero tanto en invierno como en verano, si deseais conocer cómo era la vida tradicional en el Tíbet antes de la invasión china, el Zanskar mantiene vivo, aunque sólo sea una parte, de aquel modo de vivir.



jueves, 25 de junio de 2015

Afirmativo

"Sí" o "No" podrían parecer unas palabras muy básicas provenientes de tiempos remotos; de los orígenes del lenguaje. Estamos acostumbrados a utilizar el sí / no casi como base de nuestro lenguaje y, incluso, puede parecer que, para ciertas personas, estas son las dos únicas palabras que saben decir!

Además, todas las lenguas de nuestro entorno tienen una palabra para el sí o el no

En este vídeo puede oír unos cuantos "Sí" y "No" en varios idiomas aunque hay algunos errores!


Pero, curiosamente, la palabra "Sí" no proviene de los orígenes del lenguaje, ni de ningún idioma primigenio, ni nada de eso. Es una palabra bastante moderna. El latín no tenía palabra afirmativa, es decir, no tenía un "sí" (ni un "No") tal y como lo conocemos nosotros, sino que utilizaba el sistema llamado "Respuesta Eco", es decir, te contesto tu pregunta utilizando el verbo en forma afirmativa ("Vendrás hoy?" / "Vendré") o la forma negativa ("Vendrás hoy?" / "No vendré"). Esto mismo ocurre en las lenguas chinas, el japonés (aunque en el vídeo te digan un sí y un no, la traducción no es correcta), o en gaélico irlandés.

Por tanto, si el latín no tenía palabra para el "sí" de donde ha aparecido?

Pues resulta que "sí" en castellano proviene del latín "sic est" (así es). En francés pasa un poco lo mismo; el "oui" proviene del antiguo "oïl" que a la vez viene del latín "hoc ille" (es eso). Y en las lenguas que no son románicas, más de lo mismo. En inglés, el "Yes" proviene de la mezcla de las antiguas "Yea" (seguro) y "so" (pues); es decir: que "yes" significa "Seguro pues".

Pero para mí, la mejor manera de decir "sí" (de acuerdo, de acuerdo, ya sé que no soy imparcial) es la que utilizan en Umeå, una ciudad en el norte de Suecia y en sus alrededores. El dialecto de Umeå se englobaría dentro del Norrländska mål, o dialecto de Norrland. Subid el volumen y escuchad como dicen "sí". Será por el frío que hace?


A veces, las diferencias para decir "sí" incluso te pueden llevar a la cárcel! En diciembre de 1993, en un juzgado de Escocia, se requirió a un hombre para que testificara. El juez comenzó con la pregunta de rigor:

- "¿Es usted el Señor" X "(no sé cómo se llamaba el pobre hombre).

Y el testigo contesta convencido:

- "Aye"

"Aye" es la forma para decir "sí" en Scots, que es una lengua hermana del inglés (no es un dialecto) pero que no tiene nada que ver con el gaélico escocés. También se utiliza "aye" en muchos dialectos del norte de Inglaterra como el Geordie (sí, lo que hablaban los impresentables del "Geordie Shore" de la MTV)

Resulta que la ley británica especifica claramente que la respuesta a esta pregunta, ya cualquier otra durante los juicios debe ser claramente "Yes" o "No". El juez, sin embargo, se acerca al testigo y le dice al hombre:

- "Tenga presente que por ley está obligado a responder" yes "o" no ", lo ha entendido?"

Y el hombre, convencido de haber entendido lo que el juez le acaba de decir, responde:

- "Aye!"

Al pobre testigo lo encerraron 90 minutos en la cárcel por desacato al juez. Cuando lo soltaron, respondió sinceramente:

-Yo realmente creía que estaba contestando al Sr. Juez de manera sincera!



Y es que "sí" o "no" son probablemente las palabras que tenemos más interiorizadas en nuestro subconsciente. Sin embargo tened presente (y no es ninguna broma) que la expresión más extendida en los más de 7.000 idiomas del mundo es la siguiente:


Realmente es así. Esta expresión que podría significar "¿Qué dices?" o "No te he entendido", está presente en la casi totalidad de los idiomas y culturas del planeta..

domingo, 21 de junio de 2015

El japonés que buscaba confianza en si mismo

En los años 90, cuando (os acordáis?) la música se compraba en CDs que vendían en tiendas de discos (!!). Un día, rebuscando, encontré un CD muy extraño. En la portada aparecía un hombre en algún lugar que parecía la Antártida, medio tumbado por el viento, e intentando sujetar las banderas de una supuesta expedición polar. No era una portada típica de un CD. Aún así, los músicos eran conocidos (como mínimo para mí...). Un conjunto de músicos se había unido para hacer un disco de homenaje a un explorador japonés. Ya conocéis mi nivel (bastante elevado) de frikismo, o sea que, evidentemente, me compré ese CD. El librito contaba la vida de un japonés bajito que había realizado expediciones por todo el mundo. Y decidí averiguar más cosas de aquel hombre.



En plena 2ª Guerra Mundial, en 1941, nacía en el pueblo de Hidaka, en Japón el séptimo hijo de los señores Uemura, un niño al que llamaron Naomi (si, si, Naomi es nombre de niño). Durante su infancia y juventud, Naomi se mostró siempre como un niño tímido, discreto, poco dotado para los deportes y que no destacaba en nada. Una mediocridad, vaya.Pese a las notas justitas de su currículum académico, Naomi consiguió matricularse en la Universidad de Tokio para estudiar ingeniería agrónoma. Eran unos estudios ideales para su carácter y su amor por la naturaleza y, más aún, si tenemos en cuenta que había crecido en una granja. Pero Naomi seguía siendo muy reservado, tímido e inseguro de sí mismo. Hasta que alguien tuvo la brillante idea de recomendarle la práctica del montañismo. Naomi descubrió que le encantaba la montaña. Pero no una disciplina en concreto, sino la montaña en general. Comenzó simplemente caminando por la montaña y vagando por el bosque y poco a poco se fue sintiendo atraído también por la escalada o la alta montaña.


Rápidamente la adicción se apoderó de él. La montaña y la aventura eran su droga, y necesitaba dosis muy elevadas. Apenas terminada la carrera universitaria, y con sólo 110 dólares en el bolsillo, viajó a Estados Unidos con la idea de trabajar un tiempo y poder ahorrar suficiente dinero para escalar los Alpes. Corría el año 1964 y, cuando apareció en los Alpes franceses, en Chamonix, no se puede decir que tuviera muchas más dinero que los 110 dólares con los que había ido a los Estado Unidos a "hacer fortuna". No conocía a nadie, prácticamente no hablaba una palabra ni de inglés ni francés y, lo único que se le ocurrió, fue plantar su tienda al lado de la estación del teleférico que sube a la Aguille du Midi .Su situación económica le obligó a hacer ascensiones en solitario y, al intentar subir el Mont Blanc, estuvo a punto de morir al caer dentro de una grieta. La mochila que llevaba le salvó y pudo salir de la grieta con sólo un gran susto. Pero ya nada le podía detener. Al cabo de unos meses consiguió su primer trabajo en los Alpes; aunque no era muy buen esquiador, lo contrataron como guía de montaña en un Club de deportes de invierno. Esto le permitió ganar un dinero con el que podría comprar material de montaña y afrontar ascensiones sin parecer un "sin techo".


A partir de ahí, comenzó a hacerse un nombre. Le encantaba hacer ascensiones en solitario y cada vez más complicadas: el Kilimanjaro (Tanzania), el Aconcagua (Andes Argentinos) o los casi 8.000m del Ngozumpa Kang o el Cho Oyu (Himalaya). Aunque prefirió las expediciones en solitario, no rehusaba integrarse en expediciones, en las que asumía un papel más gregario. Nadie sentía nunca ninguna queja de Naomi. Si le tocaba subir material para otro montañero, lo hacía con una sonrisa en la boca. Si había que hacer trabajo físico o abrir vías para los demás, Naomi era el primero en hacerlo.



En cinco años, pasó de no tener ni donde dormir en los Alpes franceses, a ser reclutado para grandes expediciones. Así, en 1969, le invitaron a formar parte de una expedición japonesa de exploración de la vertiente suroeste del Everest. Era una expedición sólo "de inspección"; había que prepararlo todo bien y estudiar las posibles vías para poder llevar un japonés a la cima. Así, el año siguiente, concretamente el 11 de mayo de 1970, Naomi Uemura y Teruo Matsuura se convertían en los primeros japoneses en coronar el Everest.



Ese mismo año, Naomi se va a Alaska y sube en solitario el McKinley, conocido ahora como Monte Denali. Y de este modo Naomi Uemura se convierte en el primer hombre en subir los picos más elevados de cada continente. El año siguiente, en 1971, en Naomi Uemura ya es uno de los nombres de moda en el alpinismo internacional y se le invita, junto con otro japonés, a integrarse en una expedición que intenta subir el Everest por primera vez por la vertiente Suroeste y la arista oeste; la zona que en 1969 los japoneses habían explorado. La expedición es un fracaso; no logran los objetivos y el mal rollo predomina en la expedición. Naomi Uemura y su compañero, Reizo Ito, son relegados a tareas de apoyo y se les dice claramente que no podrán coronar la cumbre. Sin embargo, siguiendo el espíritu de Naomi, hacen un trabajo incansable subiendo y bajando material, y preparando vías para las "estrellas" de la expedición, Haston y Whillans que, aún así, fracasan estrepitosamente. Aunque los dos japoneses no se quejaron ni protestaron en ningún momento, Naomi ya tenía muy claro que, a partir de ese momento, todas las expediciones las haría en solitario. Además, el alpinismo se le había hecho demasiado pequeño!


En la década de los 70, las expediciones, cada vez más osadas, se sucedieron sin cesar. En el Ártico, Naomi Uemura hizo 12.000km en trineo de perros, desde Groenlandia hasta Kotzebue, en Alaska. Convivió con los Inuit y se hiz el muerto ante un oso polar que se encaprichó del contenido que había en el interior de su tienda de dormir. Tuvo que soportar temperaturas de hasta -50º o espabilarse cuando se encontró aislado sobre un iceberg a la deriva con sus perros; nada, un paseo de 18 meses! También por aquella época hizo una "escapadita" subiendo en solitario (como siempre), y en sólo 3 días, el Aconcagua. Era un nuevo récord mundial en el ascenso de la cima de los Andes! 6.000km en balsa por el Amazonas o ser el primero en llegar en solitario al Polo Norte fueron otros de los logros conseguidos aquella década.



Y ya en los años 80, continuó con sus expediciones, volviendo a navegar el Amazonas pero ahora en canoa y hasta la desembocadura; cruzando el desierto del Sahara, siempre en solitario. Todo esto lo acompañaba de una actividad frenética de divulgación, de la naturaleza y de sus expediciones, especialmente orientada a los niños. En Japón se hicieron muy famosos los libros de aventuras que escribía para niños. De hecho, aunque en Occidente sea, ahora, casi un desconocido, en Japón sigue siendo un venerado héroe nacional.



En 1984 se propuso volver a escalar el Denali, en Alaska. Pero ahora quería hacerlo estableciendo un nuevo récord de ascensión. Subir en sólo 2 días y volver a bajar en 2 días más. El 13 de febrero avisó por radio que había alcanzado la cima en el tiempo previsto. Ya de bajada, sabiendo que algunos amigos lo podían ver con los prismáticos, hizo señales con los brazos desde un punto visible cerca de la cima. Durante los siguientes días no hubo más noticias de él. Doug Getting, uno de los pilotos de avioneta que lo conocía y le había ayudado a transportar material explicó:- "Si se tratase de otro, al cabo de un día de no tener señales de él, habríamos enviado un equipo de rescate. Pero con Naomi no era necesario. Era imposible que le pasara nada. Y además, se podría haber ofendido"Cuando estaba claro que había pasado algo, 2 montañeros experimentados iniciaron una operación de rescate. Se movilizaron 3 aviones y un helicóptero para las tareas de búsqueda. Pero no lo encontraron. Incluso, a los pocos días, su mujer, Kimi Chan, junto con un grupo de alpinistas japoneses, volaron desde Tokio para tratar de encontrar algún rastro. Fue en vano. Naomi Uemura desapareció en el Monte Denali sin dejar ningún rastro. Y así, aquel japonés bajito se convirtió en un mito!


Por cierto, el CD del que os hablaba al principio me gustó mucho, y aún ahora, lo sigo escuchando muchas veces cuando abro el atlas (o el Google Earth) y me pongo a viajar "virtualmente". 
Algunas canciones las podéis escuchar aquí.