domingo, 17 de mayo de 2015

Los niños de la nada

El Mar de Bering se podría asimilar, para nosotros los occidentales, al fin del mundo. Fijáros en este mapa:


Los mapamundis estándares están centrados en Europa y, por tanto, el Mar de Bering, que separa el extremo oeste de Alaska, y la punta más oriental de Rusia, queda dividido en dos, dando la falsa sensación de ser dos "caminos sin salida", en lugar de un único mar. En sus orillas, la población es muy escasa, tanto en el lado americano como en el lado asiático. Y para colmo, el tráfico marítimo es bastante reducido ya que, gran parte del año, más al norte del Mar de Bering no se puede navegar debido a la capa de hielo. En resumen, no se puede considerar el Centro del Mundo, precisamente.

Pero si cambiamos la perspectiva podréis ver que la realidad es bastante diferente. He aquí un mapa de la Tierra pero centrado en el Polo Norte:



Todo el Ártico, desde Escandinavia, Groenlandia, y las orillas árticas de Rusia, hasta Canadá y Alaska forma parte de una misma gran cultura. Grupos étnicos como los yupik, los iñupiats o los aleuts han poblado las costas del Mar de Bering ignorando históricamente si estaban en el continente americano o en Asia. Incluso en los momentos más tensos de la Guerra Fría entre la Unión Soviética y los Estados Unidos, estas etnias mantenían el contacto y el intercambio entre ambos lados de la frontera. El Ártico es, pues, el centro de su mundo.



Dentro de los límites del mar de Bering hay toda una serie de islas, de las cuales algunas son americanas y las otras rusas. Como os decía antes, están pobladas mayoritariamente por gente de una misma etnia o grupo de etnias: son inuits (los mal llamados esquimales) que hablan como lengua materna idiomas de la familia Eskimo-Aleut y, como segundo idioma o bien el inglés, o bien el ruso, dependiendo de en qué lado de la frontera esté su isla.



Algunos nombres os engañarán; Karagin y Komandorskiye, lógicamente, son rusas, y St. Lawrence, San Matthew y Nunivak son americanas. Todas las Aleutianas también son estadounidenses, pero las Pribilof, en cambio, aunque el nombre os suene a marca de vodka, también son estadounidenses. En el círculo rojo del mapa hay dos pequeñas islas: las Diomede. La Diomede Grande es rusa y la Diomede Pequeña es americana y tarde o temprano tendrán su post en este blog.

Hoy, de lo que os quería hablar, es de la isla St. Lawrence y especialmente de su excepcional escuela.

El descubrimiento de la isla Saint Lawrence se produjo el día de San Lorenzo de 1728. Unos días antes, por San Mateo, se había descubierto la vecina isla de Saint Matthew. Los descubridores eran los dos barcos de una expedición rusa que también descubrió el Mar de Bering y que estaban comandados por un capitán ruso-danés llamado Vitus Bering. A pesar de tener unas grandes dotes como navegante, el capitán Bering no destacaba precisamente por tener una gran creatividad a la hora de poner nombres a sus descubrimientos.



La isla, sin embargo, ya estaba habitada; como decía al comienzo, yupiks, Iñupiats, aleutianos, Chukchis y Inuits habitaban en la zona del Mar de Bering desde tiempos inmemoriales. De hecho, parece ser que todos los nativos americanos tienen algún antepasado que ha estado en Saint Lawrence: Se considera que esta isla es el último vestigio de la lengua de tierra que unía Asia y América en épocas en que el nivel del mar estaba más bajo . Esta lengua de tierra fue utilizada por primera vez hace unos 15.000, por tribus siberianas, que cruzaron el Mar de Bering para poblar todo el continente americano. Hasta ese momento, en ningún lugar de América no había habido ninguna presencia humana.


El s.XIX, Saint Lawrence pasó de manos rusas a manos americanas en ese acuerdo comercial digno de Roberto y las cabras que os contaba en este post. Pero, al igual que habían hecho los rusos, los americanos continuaron ignorando Saint Lawrence. Toda la población de la isla, básicamente formada por gente de etnia Yupik y Yupik Siberianos se concentraba en dos asentamientos: Savoonga y Sivuqaq. Los 4.000 habitantes vivían de la pesca, y la caza de morsas y ballenas.

En el año 1887, la Iglesia Episcopal Reformada de América decidió cristianizar a los "pobres salvajes" y decidió construir una iglesia de madera en Sivuqaq. Un barco desembarcó herramientas, madera y un carpintero que, con la ayuda de los habitantes de Sivuqaq, construyó el edificio. Una vez hubo terminado, el carpintero volvió a embarcar y se marchó, dejando las llaves de la puerta de la iglesia en manos del jefe local. Como el pobre carpintero no hablaba Yupik, no fue capaz (tampoco era su trabajo) de explicar la utilidad de aquel edificio de madera, el primero que veían los habitantes de la isla Saint Lawrence. Así pues, nadie en Sivuqaq sabía para qué servía aquel extraño edificio, y se quedó vacío. Durante los siguientes 3 años, los episcopalianos estuvieron buscando misioneros para que ocuparan esa vacante, pero fue en vano. Nadie quería ir a la remota y gélida Isla Saint Lawrence.


Al final, la iglesia se vendió a la competencia, a los presbiterianos. Estos, en lugar de buscar sólo un reverendo, buscaron alguien que, además, fuera profesor. Y lo encontraron: en 1894 llegaba a Sivuqaq un matrimonio de Iowa, los Gambell para hacer de profesores en la iglesia, reconvertida en escuela. 4 años más tarde, los Gambell tuvieron que volver hacia el continente, acompañados de su hija, nacida en Saint Lawrence, para tratar una enfermedad de la madre. Por desgracia, en el viaje de vuelta hacia Saint Lawrence, el barco se hundió y la familia Gambell murió. Desde aquel día, Sivuqaq pasó a llamarse Gambell, en honor de los primeros maestros de la escuela.


Actualmente, las escuelas de Saint Lawrence son lo que en Estados Unidos se llama escuelas K-12, es decir, para niños y chicos hasta los 17-18 años. Hay una en Gambell y otra en Savoonga, y forman parte del Distrito Escolar del Estrecho de Bering. Me imagino que este debe ser uno de los distritos escolares más grandes del mundo: 200.000km2 para sólo 1.500 alumnos!


Pero hasta los años 80, no creo que se pudiera llamar escuela a lo que había en Gambell. Los pocos alumnos que había, veían la escuela como una pérdida de tiempo cuando, en su casa, se les requería para ayudar en las tareas del día a día, muy importantes en un entorno tan duro como el ártico. Además, la escuela era mayoritariamente en inglés, y para los niños, el inglés no era su idioma materno. En la isla Saint Lawrence, teniendo en cuenta que la casi totalidad de la población era de etnia Yupik, sólo se hablaba Yupik. Así pues, muchos de los profesores que habían sido destinados a la isla describían sus alumnos sencillamente como "ineducables".

Hasta que en 1982, llegó a Gambell un nuevo profesor: George Guthridge. El panorama que se encontró era desolador. La escuela no disponía de ningún ordenador y prácticamente no tenía libros. El absentismo era muy elevado y el nivel de los alumnos era muy bajo; alguno de los alumnos de 12 años tenía un nivel de lectura de un niño de 6, o bien no eran capaces de escribir una frase entera.

Guthridge aplicó una pedagogía que había creado él mismo y, a la vez, comenzó a pedir recursos y materiales para su escuela. Adaptó las clases y los métodos de aprendizaje de la lecto-escritura a un entorno idiomático y cultural no-angloparlante. Los grupos de trabajo, los brainstorming o la participación en clase se convirtieron en el nuevo método de trabajo en el aula. Y en 1984 lanzó a los alumnos el reto más osado e increíble: inscribió sus alumnos a la competición "Future Problem Solving" (FPSP).



Esta competición escolar está considerada una de las pruebas más prestigiosas para menores de 18 años de todo el mundo. En aquellos momentos era sólo de ámbito norteamericano y, a ella, se presentaban las mejores escuelas del país e incluso, en algunos casos, escuelas para niños con altas capacidades (superdotados, vaya).


El Profesor Guthridge logró motivar hasta tal punto sus alumnos que, según sus propias palabras: "estudiaban mientras transportaban agua, mientras sacaban escamas de los peces, mientras cazaban ballenas, ...". Fueron capaces de superar todo tipo de obstáculos, incluso el boicot de dos administradores del distrito escolar, que intentaban cerrar la escuela por poco rentable; todo para poder presentarse a la competición.


La mayoría de los alumnos del equipo que se presentó a la FPSP, lo más lejos que habían viajado era Nome, una pequeña ciudad de 3.700 habitantes, y por tanto, no habían visto nunca un tren, ni subido a unas escaleras mecánicas, ni estado en un hotel. A algunos de ellos, incluso, les daba miedo subir en ascensor!


Y cuál fue el resultado? Pues aquellos 11 chicos y chicas de entre 12 y 17 años ganaron las 2 competiciones a las que se presentaron; una para los de 12 a 14 años y la otra para los de 15 a 17. Eran los mejores de Estados Unidos! Durante la competición, desarrollaron trabajos sobre ingeniería genética y residuos nucleares, temas que, un meses antes, no sabían ni que existían! Superaron al resto de escuelas participantes, venidas de todos los Estados Unidos, convirtiéndose en la primera escuela mayoritariamente de nativos americanos en ganar la competición ... y por partida doble!


El Equipo ganador. Guthridge es el de la derecha, con la camiseta de Mickey Mouse

De aquella experiencia salió un libro, escrito por el mismo Guthridge, llamado The Kids from nowhere (Los chicos de la nada) que explica todo el proceso para convertir unos alumnos desahuciados del sistema escolar en estudiantes brillantes sin renunciar a su cultura Yupik .


Y, aparte de este éxito escolar, como es la vida en Gambell y Saint Lawrence? Pues sinceramente, sigue siendo dura, pero tal vez un poco menos que antes. La población de la isla se ha estabilizado en unos 1.200 habitantes, de los cuales la mitad viven en Gambell, y la otra mitad a Savoonga. La isla no tiene ningún árbol, sólo extensiones verdes de sauce ártico, un arbusto que no crece más de 30cm y que se ha adaptado a los largos inviernos del Mar de Bering. Eso si; morsas, pájaros y ballenas están presentes en la isla en grandes cantidades.


La economía de la isla sigue estando muy enfocada en la caza de morsas y ballenas, aunque la venta de las tallas en marfil (extraído de los colmillos de las morsas) supone una importante fuente de ingresos. Recientemente, el interés por la naturaleza ha empezado a llevar turistas a Saint Lawrence y, incluso, se ha abierto un hotel con 8 habitaciones en Gambell. Ah, y para los que piensen que Gambell y la isla Saint Lawrence no pintan nada en el mundo, sabed que Gambell está considerada la capital del mundo en un aspecto: es la capital mundial ... los quads! Si, si, aquellas motos de cuatro ruedas que mi mujer se empeña en llamar "quackers"! Sin duda son el medio de transporte ideal para la grava del verano y la nieve del invierno.



La difícil logística en un lugar tan remoto como Saint Lawrence puede tener efectos muy curiosos. A ver, si en Gambell o en Savoonga prácticamente no hay tiendas; como lo hace Papá Noel para conseguir los regalos para los niños de Saint Lawrence? Pues con la "Operación Santa". Cada Navidad, la Guardia Nacional de los Estados Unidos organiza esta operación, que consiste en trasladar los regalos de Santa Claus a los pueblos remotos de Alaska. Santa Claus y los regalos se trasladan de pueblo en pueblo con un avión de carga de la Guardia Nacional y se reparten los regalos:


Y qué ha sido del Profesor George Guthridge?


Después de la experiencia en Gambell, donde estuvo varios años más, se decidió a estandarizar su método pedagógico, ylo empezó a implantar por las escuelas remotas del estado de Alaska. El éxito ha sido abrumador y, con orgullo, él mismo explica que, en los últimos años, universidades como el MIT, Stanford o Yale han recibido bastantes alumnos formados con su método en Alaska; entre ellos hay gran cantidad de Yupiks, Iñupiats, Aleutianos, Indios atabascanos, etc ...


Además, se ha convertido en un novelista de éxito, publicando varios libros de literatura fantástica y de ciencia ficción. Hace unos pocos años, se le nombró uno de los 100 mejores profesores de los Estados Unidos. Durante los años 90 se volvió a presentar a la competición Future Problem Solving con los alumnos de otra escuela del Mar de Bering, la escuela de Elim y ..... volvieron a ganar, pero además, estableciendo un nuevo récord de puntuación!

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