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miércoles, 4 de marzo de 2015

Siguiendo la Cruz del Sur con Su Graciosa Majestad (2)

Segunda etapa de este "British Tour" por el Atlántico Sur, desde Ecuador hasta el Antártico. Hoy la parada es en la isla de Santa Helena, la segunda componente del British Overseas Territory of Saint Helena, Ascensión and Tristan da Cunha .

Santa Elena está situada un poco más al Sur que la etapa anterior, Ascensión Island; concretamente a 1.300km. La isla es de origen volcánico pero, a diferencia de la isla Ascensión, no tiene esa imagen tan icónica de la isla tropical redonda con el volcán en medio; Santa Helena es más grande y en el centro hay unos cuantos picos, el más alto de los cuales, Diana's Peak, supera los 800m .



Uno de los rasgos más conocidos y característicos de la isla es que ha tenido dos habitantes famosos, con la peculiaridad de que ninguno de los dos llegaron a la isla por voluntad propia: el rey zulú Dinuzulu kaCetshwayo (si, si, con la mayúscula en la "C"), y Napoleón Bonaparte. El primero estuvo encarcelado en la isla durante 7 años, de 1890 a 1897. Pero en ningún caso estaba en una prisión. El lugar es tan remoto que la propia isla actuaba de prisión, así que el rey Dinuzulu y su comitiva de esposas y asistentes, eran libres de dar vueltas por toda la isla y se acabaron convirtiendo en personajes muy populares.

Napoleón, por su parte, estuvo encarcelado 3 años, desde 1818 hasta 1821. Como en su primer cautiverio, había sido capaz de escaparse de la isla de Elba, en el Mediterráneo Italiano, sus captores buscaron un lugar donde fuera muy difícil escapar. Aún así, no lo tenían del todo claro, y pusieron un destacamento militar en la vecina Ascensión, otro en Tristán da Cunha y también, evidentemente, en la misma Santa Helena, para evitar cualquier intento de rescate. Napoleón también era más o menos libre de dar vueltas por la isla, pero aún así, se sintió siempre en cautividad. Todo se terminó cuando el pobre emperador, sumido en la depresión, murió en 1821 y fue enterrado en la misma isla. Qué destino tan miserable para alguien que estuvo a punto de dominar toda Europa. Suerte que en 1840, los franceses obtuvieron permiso para llevarse los restos de Napoleón y hacerle un funeral de estado en Francia, "comme il faut"!




Se podría decir que estos son los únicos rasgos relevantes de la historia de la isla, ya que el resto sigue un patrón similar al de Ascensión: la descubren los portugueses pero no le hacen ni caso, tras lo que la ocupan los Británicos, establecen plantaciones, y se acaba convirtiendo (aparte de prisión VIP) en puerto de escala de los viajes transatlánticos, hasta que, en la segunda mitad del siglo XX este uso pierde interés.

Bueno, y como es esta isla? Pues, para mí, es increíble y, inconscientemente la asocio con la literaria "Lincoln Island" de la novela "La isla misteriosa" de Julio Verne; un clima cálido y húmedo, una vegetación exuberante y espectacular que sube hacia los escarpados picos del centro de la isla, y (muy importante para mí) sin animales peligrosos!

Sólo hay dos núcleos de población: la capital, Jamestown, que con su "Área Metropolitana" (Halftree Hollow y St. Paul 's) llega a los 2.000 habitantes, y Longwood, que tiene unos 750. Después, hay pequeños núcleos como Sandy Bay o Alarm Forest que no pasan de los 200 habitantes. Jamestown es bastante peculiar: está encajada entre dos montañas que limitan el ancho a 2 o 3 calles que trepan valle arriba. Podría recordar a Andorra pero con casas georgianas y sin bazares de electrónica barata ni mantequilla "Sombrero de Copa"!





En el post anterior os contaba que la isla de Ascensión , disponía de un aeropuerto; Santa Helena, en cambio, sólo se ha podido abastecer y comunicar gracias a los barcos: la capital, Jamestown , dispone de un puerto mínimamente decente, donde pueden atracar embarcaciones de unas ciertas dimensiones. Y me diréis : "¿Qué menos que tener un puerto, no?". Bueno, cuando lleguemos a Tristán da Cunha , la próxima etapa, ya veréis que es pasarlas canutas!



Como os decía, Jamestown dispone de un puerto donde, aparte de pequeñas embarcaciones, llega, 2 veces al mes, el barco correo RMS St. Helena. Este barco es el que ha permitido que los 4.255 habitantes de la isla tengan una existencia más o menos cómoda. Pero todo esto cambiará dentro de un par de años: después de muchos retrasos, en 2011 comenzaron los trabajos de construcción del aeropuerto de Santa Helena, que unirá la isla con Londres y con Sudáfrica. Debéis pensar las dificultades que está implicando la construcción de este aeropuerto: Se ha tenido que transportar todo en barco desde Sudáfrica: la maquinaria, el hormigón, el asfalto... todo! Y este aeropuerto que significará? Pues que la vida en Santa Helena y, especialmente, su economía cambiarán radicalmente. Imagínaros una isla tropical, muy poco poblada, y con vuelo directo a Londres! Ya empiezan a haber los primeros estudios para hacer algún hotel de lujo y convertir Santa Helena en un destino paradisíaco.





Los atractivos turísticos de la isla son muchos: aguas cristalinas, unos paisajes y una vegetación espectaculares, los edificios georgianos de Jamestown y de las antiguas plantaciones, o la impresionante variedad de pájaros. Y, como no, los " Saints", los habitantes de Santa Elena, han convertido en lugar turístico todo lo relacionado con el encarcelamiento de Dinuzulu y, sobre todo, de Napoleón.

La oferta hotelera es limitadísima: 3 hoteles y algún Bed and Breakfast configuran las únicas posibilidades, de momento, de alojamiento en la isla. Tened en cuenta que, aunque los atractivos de Santa Helena creo que son muy superiores a los de Ascensión , aquí (por ahora) no hay aeropuerto, y por tanto la llegada de turistas es muy limitada. Pero si vais, seguro que tiene que ser toda una experiencia alojarse en las afueras de la capital, en el Farm Lodge Hotel y imaginarse que se comparte mesa de cena con el Duque de Wellington ( "Las français sont perdus!").

La otra gran experiencia es, indudablemente, el propio viaje con el RMS Santa Helena. Sólo quedan 4 barcos en el mundo que puedan llevar el indicativo RMS (Royal Mail Ship), y el RMS Santa Helena hace honor a su nombre. La ruta normalmente cubre Ciudad del Cabo (Sudáfrica), Santa Helena y Ascensión, con alguna parada puntual en Tristán da Cunha. Al ser el único transporte regular, combina el espacio para los pasajeros, las mercancías y suministros y, como su nombre indica, el correo postal. Las actividades en el barco mientras duran los 5 días de travesía son dignos de Phileas Fogg y el HMS Carnatic de "La Vuelta al mundo en 80 días": juegos en cubierta, biblioteca y teatro (a cargo de la tripulación y los propios pasajeros). Eso si, se ve que las comidas a bordo son sublimes! Y en cuanto al precio, contad entre 600 € y 1800 € por persona y trayecto dependiendo del tipo de cabina. Para más información, podéis mirar directamente en la web del barco.



Para terminar esta etapa os diré que, si estáis en la misma situación que yo, que (de momento ) me limito a soñar con estos lugares remotos, podéis disfrutar de un producto de Santa Helena de un carácter excepcional: la orografía escarpada, la humedad y el calor hacen de Santa Elena un lugar perfecto para producir café. Hace unos años modernizaron y mejoraron la calidad del café que se producía en la isla, hasta el punto que en 2013 fueron capaces de obtener un premio al mejor café del mundo! Si lo deseais, os lo pueden enviar, después de haberlo transportado con el RMS Saint Helena, comprándolo en la web de Sea Island Coffee




Siguiendo la Cruz del Sur con Su Graciosa Majestad (1)

La Cruz del Sur es una constelación formada por 5 estrellas que, a falta de una estrella polar, permitía a los navegantes saber la dirección hacia el Sur en el hemisferio sur. Siguiendo la dirección que marca la Cruz del Sur podríamos llegar al Polo Sur desde la línea del Ecuador. Y eso es lo que haré en esta serie de posts que empiezo hoy. Pero para hacer el "más difícil todavía", viajaremos desde el Ecuador hasta la Antártida pisando única y exclusivamente territorio Británico, es decir, por tierras de Su Graciosa Majestad, la Reina Elisabeth II de Inglaterra.


Las primeras etapas de este periplo nos llevan a un conjunto de islas.... Bueno, no son ningún conjunto, pero están tan aisladas de cualquier otro lugar habitado, que las han unido "administrativamente" pensando que, tal vez así se sentirían menos solos... Como decía, nos llevan a un conjunto de islas que, a buen seguro están en el "Top 10" de los "Sitios Remotos y al mismo tiempo (mínimamente) civilizados".

Formalmente se llaman "Territorio Británico de Ultramar de Santa Helena, Ascensión y Tristán da Cunha", y lo forman 3 islas situadas en medio del Atlántico Sur, a medio camino entre África y Sudamérica . Para que os hagáis una idea de las distancias, sólo os diré que desde Santa Helena hay que recorrer 1.300km hacia el norte para llegar a Ascensión (como de Barcelona a Albania), y 2.430 hacia el sur para llegar a Tristán da Cunha (como de Barcelona en Kiev, Ucrania).



La etapa de hoy es la isla situada más al norte, Ascensión. Está situada a sólo unos 800km por debajo de la línea del Ecuador, en el Atlántico Sur. Es una isla de origen volcánico de lo más típica: forma más o menos redonda, de unos 10km de ancho y 10 de largo, y con un volcán en medio que (estad tranquilos) no ha entrado en erupción desde hace 600 años. Son precisamente estas erupciones volcánicas las que han condicionado su aspecto; las zonas por donde han discurrido las coladas de lava, aunque ya ha crecido vegetación, todavía tienen un aspecto un poco "lunar" con tierras marrones y negras y vegetación baja. En cambio, por allí donde no bajó la lava , la vegetación es mucho más abundante, con paisajes que pueden recordar las selvas africanas.




Y qué interés tiene esta isla? De entrada podría parecer que ninguno. De hecho, hasta el siglo XIX no tenía ningún interés para nadie, ni siquiera para sus descubridores, los portugueses, que en el siglo XV la encontraron deshabitada, y deshabitada la dejaron. Ascensión no provocó ni guerras ni ningún tipo de disputa; ni británicos ni franceses, ni españoles ni portugueses se interesaron. Hasta que a algún general británico se le ocurrió cerrar como prisionero en la vecina isla de Santa Helena al mismísimo... Napoleón Bonaparte! Y entonces todos a correr para evitar que Ascensión pudiera convertirse en base para una operación de rescate del emperador francés. De esta manera, instalaron un destacamento de soldados británicos que se deberían sentir tan prisioneros como el mismo Napoleón!

Se podría decir que la historia de Ascensión como isla habitada es prácticamente toda militar. Los británicos mantuvieron el destacamento en la isla y, durante las dos guerras mundiales la isla se convirtió en un punto de transmisiones y control de los movimientos enemigos. Posteriormente, los americanos construyeron una base aérea, haciendo un trato con los británicos del tipo: "tú pones el terreno, yo hago la construcción, y luego compartimos la base".


Pero la verdadera utilidad (por decirlo de alguna forma) de la isla llegó en 1982: la Dictadura Argentina tuvo la "brillante" idea de invadir las islas Malvinas (las encontraréis en el mapa del inicio como Falkland, su nombre inglés); y los británicos enviaron una flota de barcos para liberar las islas. El problema es que, antes de que la flota pudiera llegar al otro extremo del planeta desde el Reino Unido, podían pasar semanas. Había que hacer un ataque aéreo, pero ningún avión podía volar 13.000km, soltar las bombas, y volver a casa. Así, se creó la operación de marketing (perdón, quería decir militar) "Operation Black Buck". Se enviaron al aeropuerto de Ascensión 5 bombarderos Avro Vulcan y un montón de aviones cisterna. El Vulcan (y cualquier otro avión militar) tampoco podía llegar a las Malvinas desde Ascensión sin abastecerse de combustible, así que se diseñó un operativo que permitía a Vulcan abastecerse en vuelo hasta 8 veces. Pero es que los aviones cisterna también debían abastecerse de combustible entre ellos para poder acompañar a los bombarderos. Bueno, en resumen, 15 aviones cisterna Handley Page Victor despegaron para permitir que un solo bombardero Vulcan pudiera llegar a las Malvinas, "entregar el encargo" y volver a Ascensión (más abajo tienéis un esquema para entender el "baile" de aviones y abastecimientos). El resultado militar de todo este despliegue fue más que paupérrimo: los destrozos de los 7 raids se pudieron reparar cada vez en menos de 48 horas. Pero el resultado en la moral del enemigo fue muy elevado y los argentinos comenzaron a darse cuenta de lo que les caería encima. Bueno, y además, la Dama de Hierro, la Sra. Thatcher, se colgó una medalla considerable ante la opinión pública británica.
 




En la actualidad, la isla vive sobre todo de la base aérea, que sigue activa, así como de las antenas de seguimiento de cohetes de la Agencia Espacial Europea y los repetidores de la BBC que se han construido. De hecho, no hay habitantes originarios de Ascensión y los habitantes recién llegados (unos 1.000 aproximadamente) los podríamos clasificar según 3 tipos: militares americanos, militares británicos y trabajadores de la vecina Santa Helena, que proveen servicios a los militares. Pero aún así, esta población ha terminado creando una sociedad "bastante normalizada" en la isla. Hay 5 pueblos, de los cuales 2 son civiles Georgetown (la capital) y Two Boats, y 3 pueblos militares. Hay una escuela para niños hasta 16 años para toda la isla, situada en Two Boats, y ahora han comenzado a aparecer algunos hoteles. De hecho, si alguien le gustan los paisajes tipo Isla del Hierro o Fuerteventura, la isla de Ascensión puede ser un destino fantástico: playas desiertas, vegetación sorprendente y tranquilidad, mucha tranquilidad (de verdad, mucha tranquilidad ). Y total, saliendo de Inglaterra, sólo son unas cuantas horas más de vuelo que el viaje a Lanzarote (9 horas saliendo de la base Brize Norton de la RAF). Eso si, la oferta hotelera es bastante limitada y algo primaria: 5 establecimientos que no totalizan más de 50 habitaciones en total. Pero si sois unos amantes de la inmersión o, sobre todo, de la pesca de altura, Ascensión es vuestra isla! Ah, y si lo que os gusta es el golf, os recomiendo no jugar contra ningún jugador local; al tener sólo un campo de golf, y este es un poco peculiar, los locales se saben todos los trucos y os darían una paliza!