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miércoles, 15 de abril de 2015

Visingsö

Dice la leyenda que había una vez un gigante, llamado Vist, que volvía de un banquete acompañado de su esposa. La celebración había tenido lugar en la región sueca de Västergötland y, para llegar a casa, en Småland, la pareja de gigantes tenían que cruzar el lago Vättern. Como, a pesar de la envergadura gigantesca de Vist, no dejaba de ser un gentleman, no quería que, al cruzar el lago, su esposa es mojara los pies y el bonito vestido que se había puesto para el ocasión. Vist invitó a sentarse a su gigante amada y le dijo: "Espera aquí, que ahora vuelvo!". A continuación arrancó un pedazo de tierra y hierba y lo echó en medio del lago. Así, permitió que su esposa tuviera un lugar donde poner el pie y cruzar el lago sin mojarse. De esta forma nació una isla en medio del lago Vättern, en el centro de Suecia.


Hoy me saltaré la norma (no escrita) de este blog y, sin que sirva de precedente, escribiré sobre un lugar donde si que he estado: la isla de Visingsö, en el lago Vättern.

Los que me conocéis sabéis de mi enfermiza devoción por Suecia. Entre otras muchas virtudes, Suecia me ofrece pequeñas dosis de lugares remotos, aislados y (más o menos) fríos. Y además, me permite tener estas dosis de geografías remotas acompañado de mi mujer y mi hijo. Me temo que no serían tan receptivos si los propusiera pasar las vacaciones en las islas Aleutianas o en la isla Kerguelen!


No os quiero engañar; la isla de Visingsö no es inaccesible como lo pueda ser Tristán da Cunha. De hecho si conducís por la autopista E4 que va de Estocolmo a Malmö, unos 200km al sur de la capital, hay un pueblo llamado Gränna. Aunque hay dos salidas de la autopista que llevan a Gränna, si salís por la situada más al sur, estaréis en Gränna en menos de un minuto. Pero os recomiendo que salgáis en la anterior: Ödeshög - Gränna y sigáis hacia el sur por la bucólica carretera que bordea el lago, desde donde podréis ver el lago Vättern y, en medio, la isla de Visingsö.


Al cabo de unos 20km se llega al pueblo de Gränna. Este pequeño pueblo es conocido en todo el mundo, .... Bueno, digamos que es conocido en toda Suecia porque, desde hace más de 150 años, se fabrican unos caramelos llamados Polkagrisar. Pues bien, una vez llegados a Gränna, debéis dirigiros al puerto del pueblo. Tranquilos, no tiene pérdida: podríamos decir que Gränna está formado por dos calles: uno es la misma carretera y el otro es un desvío que lleva.... hacia el puerto!

En verano hay dos ferrys que hacen el trayecto Visingsö-Gränna. Salen cada media hora y se cruzan a mitad de trayecto. Después de hacer la ordenada cola típicamente sueca, podréis subir el coche a bordo del ferry. La primera vez que conté a mi amigo Ola que quería ir como fuera a Visingsö, me miró con cara de: "Y qué diablos se te ha perdido a ti (o a cualquier ser humano) en Visingsö? !!". Como buen sueco, que de niño comía caramelos Polkagrisar, me recomendó visitar las fábricas de caramelos de Gränna, pero en Visingsö no se le ocurría ninguna razón de peso para ir


La isla es extremadamente plana. Tiene 14 km. de largo y 3 km. de ancho y viven unas 700 personas. En verano, sin embargo, la población se puede casi doblar (50 personas por km. cuadrado .... maldito turismo de masas!). No se puede decir que haya un pueblo propiamente en la isla. Oficialmente, Tunnerstad es como se denomina el único pueblo de Visingsö, pero lo cierto es que se trata más bien de una zona donde hay un poco más de densidad de edificios, y donde encontraréis la guardería, la escuela de la isla, un hotel y el ayuntamiento. Las casas se reparten por toda la isla separadas por aquella distancia tan típicamente sueca: "suficientemente cerca para no estar solo, y suficientemente lejos para no molestar".

Y qué se puede hacer en Visingsö? Pues todo depende de vuestra necesidad de aislamiento. Yo me hubiera pasado 15 días, pero mi familia, con una mañana ya tenían suficiente. Pero si lo que buscáis es tranquilidad, leer todo lo que no habéis podido leer durante el año y caminar por el bosque sin rumbo fijo, entonces os recomiendo que alquiléis una casita en Visingsö y os relajéis.


La isla, sin embargo, no ha sido siempre un lugar tan pacífico. En el extremo sur se encuentran las ruinas del castillo de Näs. Este castillo sirvió de residencia de los primeros reyes de Suecia durante los tumultuosos años de unificación del país, en s.XII. Las luchas entre las diferentes familias con aspiraciones al trono, especialmente los Sverker y Erik, convirtieron el castillo de Näs en lugar de intrigas y asesinatos. Por desgracia, del castillo que en su día se levantaba dominando todo el lago Vättern , ahora sólo quedan los cimientos.


El paisaje está cubierto por campos y bosques. Entre estos bosques destaca un bosque de robles: el robledal más extenso de Europa. Y es que, previsores como son los suecos, la Marina Militar sueca decidió, en el siglo XIX, crear una reserva de robles para la futura construcción de barcos. Pero por una vez les fallaron las previsiones: Cuando los robles hubieron crecido suficientemente, los buques de guerra ya se construían en acero!
 


Realmente vale la pena pasearse por este magnífico robledal donde, además, encontraréis la Brahekyrkan, la iglesia de Brahe, con su campanario negro. Aunque es más o menos habitual en el norte de Europa, resulta curioso ver que en la Brahekyrkan, este campanario de madera negra está a unos 30 metros de distancia de la iglesia. Allí, apartado, como si al cura le molestara el ruido de las campanas!



En fin, yo no os quiero engañar. Ya sabéis que en este blog suelo hablar de lugares aislados, solitarios y bastante fríos, y Visingsö no es una excepción! Esta foto es del pequeño embarcadero junto al castillo de Näs, un 20 de agosto con 12 grados de temperatura. Lástima que no se pueda escuchar las voces de mi familia diciendo: "Bueno, ya has tenido bastante de Visingsö, ¿verdad? Podemos volver ya?".
 

Quiero dedicar este post a mi buen amigo Ola Karlsson y sus padres, Gösta e Yvonne .

domingo, 8 de marzo de 2015

Siguiendo la Cruz del Sur con Su Graciosa Majestad (4)

Continuamos hacia el sur! Antes de llegar a tierras puramente antárticas, haremos una parada en unas islas muy disputadas, de nombre oficial Falkland Islands, pero que seguro que os suenan más con el nombre de Islas Malvinas.

A veces, hechos puntuales de la historia condicionan la percepción que tenemos de ciertos lugares, o la imagen que nos evocan. Porque seamos sinceros; si os digo: "Malvinas" seguro que a la mayoría le viene a la mente "La Guerra de las Malvinas". De aquella guerra que duró unos pocos meses, ya han pasado 32 años y las Islas Malvinas son ahora un paraíso (un paraíso para los estándares de De Remota Geographiae , claro) y lo que en castellanos se conoce como "un remanso de paz".


Las Islas Malvinas (en español está claro que són las Malvinas, pero en catalán no sé cómo deberíamos llamarlas, si Falkland o Malvinas) están a sólo 500km de la costa argentina, pero casi a la altura del punto más al sur del continente. De hecho, están a una latitud de 52ºS , que quiere decir que están 3º más al sur (más cerca de la Antártida por tanto) que la isla Kerguelen. Si os acordáis del post sobre Kerguelen, esta isla disfrutaba de las "agradables brisas" provocadas por estar dentro de los llamados "Cuarenta Rugientes" (Roaring Forties). Pues las Malvinas, al estar ya a 52ºS entran de lleno en los "Furiosos Cincuenta" (Furious Fifties). Es decir, un clima envidiable catalogado oficialmente como subantártico!


El archipiélago está formado por 2 grandes islas llamadas East Falkland y, como no, West Falkland y que en castellano se llaman respectivamente Isla Soledad y Isla Gran Malvina. Alrededor de estas dos grandes islas hay cerca de 800 islotes que en conjunto configuran el archipiélago. La población, sin embargo, se concentra en las dos grandes islas; menos de 3.000 personas en un par de islas que, de superficie conjunta, para que os hagáis una idea, son bastante más grandes que Córcega.

La mayoría de los "kelpers" que es como se llaman los habitantes de las Falkland Islands viven en la capital, Port Stanley, con más de 2.000 habitantes. A parte de la base aérea de la RAF en la que viven (aparte de los militares destinados) unos 300 civiles, la siguiente población es Goose Green, que ya sólo cuenta con 70 habitantes. O sea que la mayoría se concentra en la capital, y el resto son pequeños asentamientos. Bueno, eso si hablamos de humanos, porque sino, seguro que la población más importante sería Port Howard, que tiene 40.020 habitantes, pero de los que 20 son humanos y los 40.000 restantes son ovejas Cheviot!


Port Stanley es un pueblo típicamente British, con sus pubs, las casitas bajas con céspedes perfectamente recortados y rosales cuidados. Y es que, cuando estás a 12.000km de la metrópolis, supongo que magnificas cualquier aspecto que te haga ser aún más británico que la mismísima Reina de Inglaterra. Y por si fuera poco, el clima frío y lluvioso, y el paisaje hacen que parezca que estás en un pueblo del Norte de Inglaterra.



Curiosamente, después de haber escrito sobre la autosuficiencia económica de Tristán da Cunha, ahora he subido un escalón más: la economía de las islas está bastante avanzada y diversificada. Los kelpers viven de la ganadería, de la pesca, y sobre todo, de los servicios auxiliares a las flotas pesqueras extranjeras que pescan en la zona, y del turismo! Sí, sí, aunque os pueda sorprender, las Malvinas son un destino turístico. De hecho no hay que recibir muchos turistas para que impliquen un impacto en una economía de 3.000 habitantes. Los turistas vienen a ver básicamente naturaleza: pájaros, pingüinos, focas y ballenas y paisaje de praderas extensas y cautivadoras. Todo esto ha hecho que, si consideramos el producto per cápita, estemos ante el 10º país (si consideramos las Falklands como entidad soberana) con un nivel económico más elevado!


El origen del nombre de Falklands es típico: en el siglo XVII un navegante inglés recorre las islas y descubre el canal que separa la East y la West Falkland, y decide nombrar ese canal y posteriormente las islas con el nombre del patrocinador de su expedición: el Vizconde de Falkland (Escocia). Pero lo que es curioso es el origen del nombre en castellano: Islas Malvinas proviene del francés Îles Malouines. Cuando el gran explorador francés Louis Antoine de Bougainville explora las islas, en 1764, instala una colonia llamada Port Louis. Por cierto, qué poca inventiva que tenían los franceses para inventar nombres ... con su Louis por todas partes! Bueno, donde estábamos ... La colonia de Port Louis la forman básicamente pescadores bretones, sobre todo del puerto de Saint Malo, cuyos habitantes se llaman malouins. Así pues, las "islas pobladas por gente de Saint Malo" se dijeron Îles Malouines!

Y con todo ello, también se empieza a explicar de dónde vienen las discusiones sobre la soberanía de las islas. Ingleses, franceses y españoles se fueron disputando e intercambiando la posesión de las islas. Todos fundaron pequeñas colonias. A veces eran tan pequeñas y diseminadas en unas islas tan grandes, que tardaban años en saber de la existencia de una colonia enemiga al otro lado de la isla! Al final sin embargo, nos plantamos a finales del siglo XVIII; los franceses ya han abandonado cualquier pretensión sobre las Îles Malouines, y españoles y británicos tienen asentamientos que se toleran entre sí, sin llegar a las manos. Los británicos estaban enfrascados en la guerra contra los franceses en Canadá y la guerra de Independencia Americana, y decidieron abandonar las Falkland y enviar los soldados a luchar a Norteamérica, no sin antes haber dejado una placa diciendo que aquellas tierras pertenecían a Su Majestad Jorge III de Inglaterra. Sólo quedaba habitado, pues, el asentamiento español: Puerto Soledad (antes me quejaba de la poca variedad de los topónimos franceses, pero los españoles, mira que son de tétricos!). Sin embargo, Puerto Soledad también fue abandonado, y en los años posteriores, Argentina se independiza de España. El nuevo gobierno argentino intenta establecer de nuevo la colonia de Puerto Soledad, pero lo único que consiguen son varios motines. Hombre, no me extraña porque no hace falta ser un entendido en Marketing para darse cuenta de que el nombre de "Puerto Soledad" no invita precisamente a atraer nuevos habitantes! En 1832, los británicos vuelven para restablecer la soberanía de las islas y, después de algunas escaramuzas con los pocos argentinos que merodean por la zona, en 1840 convierten el asentamiento de Port Stanley y el resto de las Islas Malvinas en Colonia de la Corona. Empiezan a llegar colonos, básicamente escoceses y galeses y las Islas Malvinas comienzan a progresar.


Al principio, las Falklands se especializaron en el "negocio de los naufragios". La travesía del paso de Drake o el cabo de Hornos (para pasar entre el Atlántico y el Pacífico por el paso entre Sudamérica y la Antártida) es una de las travesías más peligrosas de la Tierra; la mezcla de las corrientes del Pacífico y el Atlántico hacen que las tormentas y una mar endiablada sean lo más habitual en la zona. Los barcos que quedaban tocados después de cruzar el paso de Drake, se dirigían hacia Port Stanley, en las Malvinas, para ser reparados. Del mismo modo, si los que no tenían tanta suerte y se hundían, y todavía se podía recuperar algún resto del buque o de la carga, ésta era revendida en Port Stanley. Pero con el tiempo, este negocio fue declinando; los barcos cada vez eran más seguros y cuando se abrió el canal de Panamá, sólo los temerarios cruzaban por el paso de Drake.

Y he aquí que tuvieron la gran idea de importar un grupo de ovejas de raza Cheviot. Las Falklands eran ideales para las ovejas: kilómetros y kilómetros de pastos libres de depredadores. La oveja Cheviot se adaptó a la perfección y la lana de las Falklands se convirtió en una de las lanas de más calidad del mundo!

Pero ya sabéis que "populismo" y "América Latina" son dos conceptos que suelen ir de la mano, y durante el siglo XX, todos los mandatarios argentinos, cuando necesitaban inflamar el patriotismo, se ponían a reivindicar aquello de "Las Malvinas son Argentinas". Tanto daba que, realmente, las Malvinas nunca hubieran sido realmente una posesión argentina; Puerto Soledad se había mantenido habitado bajo soberanía argentina sólo un par de años, más o menos, y había tenido más de "Soledad" que de "Puerto", y eso había sido hacia el 1.810! El punto culminante llegó con la dictadura militar de Videla y compañía. Cuando en el año 1982, la dictadura tambaleaba, usaron el truco de siempre: "Las Malvinas son Argentinas". Pero esta vez fueron más lejos: como la guarnición británica en las Falklands era puramente testimonial, pensaron que una invasión de las islas sería rápida e incruenta y, teniendo en cuenta la distancia hasta el Reino Unido, y el escaso valor de las islas, también creyeron que los británicos no responderían.


Hala, a buscar pelea! La invasión argentina de las Malvinas fue, al principio, pan comido y ya que estaban, los Argentinos continuaron 1.500kms más y ocuparon las islas Georgia del Sur. Las imágenes de los militares británicos hechos prisioneros durante la invasión hirieron el orgullo británico y la primera ministra británica, la Sra. Thatcher decidió recuperar las Falklands tan pronto como fuera posible, y ya puestos, remontar su maltrecha popularidad. El resultado: en dos meses habían recuperado las islas, habían muerto 649 soldados argentinos, 225 británicos y 3 civiles "kelpers". Además, la derrota de los argentinos provocó la caída de la dictadura, justo el efecto contrario al deseado por la junta militar argentina.

Tengo muy presente las imágenes de esta guerra. Recuerdo que entonces debería tener unos 7 años y, estando en casa de mis abuelos, los sábados por la noche veiamos "Informe Semanal" en TV donde mostraban hileras de soldados caminando por unos prados y colinas interminables. Ahora sé que se trataba de los soldados británicos, que atravesaron todo la isla East Falkland para hacer el ataque final para recuperar Puerto Stanley.



Y ahora como está el tema? Los Británicos, que al final llevan la democracia en las venas, otorgaron a los habitantes de las Falklands el derecho de autodeterminación y, en 2013 se organizó un referéndum para decidir si se quería seguir formando parte del Reino Unido. El resultado:

     Censo electoral: 1.650 personas
     Votos a favor de mantenerse en el Reino Unido: 1.513 votos (99,8% de)
     Votos en blanco: 1 voto (0,07%)
     Votos en contra de mantenerse en el Reino Unido: 3 votos (0,2%)



O sea que está claro que los kelpers no quieren ser argentinos, no? Lo que me pregunto es quien fueron los 3 que votaron en contra? Supongo que en todas partes debe haber quienes les gusta llevar la contraria ...

De todos modos, en Argentina las cosas no han cambiado mucho, y cuando la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner (nada sospechosa de populista, no, no, qué va, para nada!) Se le tuercen las encuestas que hace? Pues salir y decir aquello de "Las Malvinas son Argentinas"!

Bueno, para los que estén interesados en visitar las Falkland, lo tenéis bastante fácil. Cada semana hay dos vuelos desde Inglaterra hacia las Falklands haciendo escala en.... os acordáis? Pues en la Isla Ascensión! La infraestructura turística está bastante desarrollada. Hay hotelitos y B&B de aquellos que te sirven el té de las 5, y hay muchas empresas que organizan excursiones y trekkings para ir a ver la abundante fauna, o las ballenas en alta mar. Sin duda, vale la pena!



Ah, por cierto, queréis saber quién ha sido el último en organizar sarao con el tema de las Malvinas? Pues Jeremy Clarkson, el famoso presentador del programa sobre motor de la BBC "Top Gear". Y qué ha hecho? Pues grabar uno de los capítulos del programa en Argentina utilizando un coche con la siguiente matrícula:


Veis qué pone a la matrícula? 1982 Falklands!! Sólo os diré que los argentinos expulsaron del país a todo el equipo de Top Gear. ¡Mira que son de susceptibles esta gente!

jueves, 5 de marzo de 2015

Siguiendo la Cruz del Sur con Su Graciosa Majestad (3)

Un lugar remoto de verdad, poco poblado y alejado de cualquier ruta. Hoy, en la tercera etapa del recorrido por el Atlántico Sur, visitaremos la isla Tristán da Cunha! Bienvenidos al paraíso de las "geografías remotas"!



Situaros; ahora estamos 2.400km más al sur que Santa Helena y Sudáfrica y Brasil están, ambas, a 3.000km de distancia. Es decir que, si quieres ver una cara que no sea la de alguna de las 296 personas que viven contigo a Tristán da Cunha, debes viajar 2.400km . Os parece mucha distancia? Pues esperad porque aún no os he explicado en qué condiciones se debe hacer este viaje!

Volvemos a estar en una isla volcánica, pero a diferencia de las otras islas, Ascensión y Santa Helena, el volcán de Tristán da Cunha llega hasta los 2.000m y, como veréis más adelante, todavía está activo. Así pues, tratándose de una isla más o menos pequeña (10km de punta a punta), un volcán de estas dimensiones monopoliza casi toda la isla. Hay un único pueblo: Edinburgh of the Seven Seas, donde se concentran los 297 habitantes de la isla. Al ser la única población, sus habitantes no pierden el tiempo pronunciando "Edinburgh-of-the-seven-seas" y lo llaman simplemente "The setlement" (el asentamiento). Aparte de la propia isla Tristán da Cunha, hay 3 islas más en las proximidades: Inaccesible Island y Nightingale, ambas deshabitadas, y Gough Island, con una pequeña base científica habitada temporalmente.


La historia de la isla deja muy claro el porqué de su aislamiento. La isla la descubrió el navegante portugués Tristán da Cunha en 1506, y le puso su propio nombre. Pero viendo que su descubrimiento no parecía muy interesante, ni siquiera puso el pie en él. Podríamos llamarlo un "descubrimiento express". Tendrían que pasar 100 años hasta que alguien pisara Tristán da Cunha y 250 hasta que alguien investigara la isla mínimamente.

En 1810 aparecen en la isla 3 "sonados" (después se le añadiría un cuarto) con la intención de poblar la isla, pero dos años después, sólo uno de ellos, Tomasso Corra, permanece vivo haciendo de granjero. Su tranquilidad (dile tranquilidad, o dile soledad extrema) se termina cuando, como ya hemos visto en el pasado post, se establecen en la isla soldados británicos para prevenir un intento de rescate de Napoleón de la vecina Isla Santa Helena.

Así pues, no es hasta el siglo XIX que Tristan se empieza a poblar. En torno al destacamento militar, y teniendo en cuenta que la isla es un punto de abastecimiento para los barcos que cruzan el Atlántico Sur, se va creando una pequeña comunidad civil, que también va creciendo con supervivientes de naufragios que van a parar a las playas de Tristán da Cunha. De hecho, a día de hoy, los 297 habitantes sólo tienen 8 apellidos diferentes, y entre ellos están los Lavarello y Repetto, descendientes de marineros italianos llegados a la isla después de que su barco se hundiera cerca de la isla.



Con la apertura del canal de Panamá y la generalización de los barcos de vapor, el uso como punto de parada de los barcos pierde todo el interés, y tan sólo el establecimiento durante la segunda guerra mundial, de una base ultra-secreta de vigilancia de submarinos nazis mantuvo un poco de "vidilla" en la isla.

Y nos plantamos en el año 1961, momento en el que el Queen Mary's Peak, el volcán de la isla, se le antoja empezar una erupción. En agosto de aquel 1961, se notaron pequeños terremotos y el volcán comenzó a humear. Cuando, con uno de los terremotos, se abrió una gran grieta a pocos metros del faro de la isla, los Tristanians fueron conscientes de que corrían peligro y que no podían permanecer ni un minuto más en la isla. No tuvieron tiempo de coger nada más que unos cuantos víveres y materiales para hacer un refugio improvisado; los 264 habitantes de la isla tomaron los botes y cruzaron la veintena de millas que los separaban de la deshabitada Inaccesible Island. Al día siguiente, el buque mercante holandés Tjisadane, que se dirigía hacia la isla después de haber oído la llamada de socorro, rescató los Tristanians que habían pasado prácticamente la noche al raso tras su huida a toda prisa. No hubo tiempo para más. El barco holandés les llevó directamente hacia Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. Unos días después llegaba a Tristan da Cunha un barco británico para constatar que la lava estaba arrasando campos de cultivo, pastos y, sobre todo, la factoría de langostas, la gran fuente de ingresos para los habitantes de la Isla. Recogieron algunas pertenencias de los isleños y, dejando todo el ganado, volvió a zarpar hacia Ciudad del Cabo.




De Ciudad del Cabo, los Tristanians fueron trasladados a Inglaterra, primero a unas barracas provisionales y poco después a la antigua base aérea de la RAF de Calshot, al sur de Inglaterra. La mayoría de habitantes vieron por primera vez cosas como unas escaleras mecánicas o un autobús de 2 pisos! En el verano de 1963, 2 años después de la erupción, una expedición de la Royal Geographic Society certificó que las condiciones eran mínimamente aceptables para volver a vivir en la isla. Los Tristanians no se lo pensaron dos veces, y en noviembre de ese año, todos los habitantes volvían a estar en su amada Tristán da Cunha, incluyendo los maridos ingleses de 4 de las chicas de Tristan y que se habían casado durante el exilio forzado .



Un punto muy peculiar de la isla es su economía y organización social: La isla es como una gran cooperativa. Todos tienen el mismo número de cabezas de ganado y las tierras de cultivo son comunales. La gente, aparte de hacer de granjeros, trabajan en la factoría de langostas (reconstruida después de la erupción de 1961, y otra vez después de un incendio hace un par de años) o la administración pública. Así nadie tiene más posesiones que el otro, y también se evita que un exceso de ganado agote los pastos de Tristán da Cunha. Además, hay que tener en cuenta que la isla es totalmente autosuficiente, a diferencia, por ejemplo, de Santa Helena. La factoría de langostas tiene un contrato exclusivo para suministrar producto al mercado Japonés y esta fuente de ingresos, junto con la venta de sellos (muy raros y buscados por los coleccionistas), aseguran a los isleños el mantenimiento de un "estado del bienestar "que implica tener un médico y una enfermera" residentes" (cuánta gente se debe presentar para ocupar la plaza?) con un hospital con 4 camas, una escuela, policía (cuerpo formado por 1 agente y 3 voluntarios) y oficina de correos, todo gestionado desde "Whitehall", que es como los isleños llaman el único edificio de dos plantas de la isla y que alberga la administración pública.



Otro aspecto curioso de Tristán da Cunha es el hecho de que, como los 15 primeros pobladores civiles de la isla, 3 tenían asma, el aislamiento genético ha hecho que actualmente gran parte de la población sea asmática. Y es que, como os comentaba antes, sólo hay 8 apellidos en la isla: Glass, Green, Hagan, Lavarello, Patterson, Repetto y Swain. Y es también este aislamiento lo que ha configurado el Tristanian, el curioso dialecto del inglés que se habla en Tristán da Cunha: Se trata de una mezcla entre el inglés del siglo XIX, el italiano y el afrikaans.

Jornada de portes obertes a l'escola (setembre 2014)

Y como se puede llegar a Tristán da Cunha? Me puedo imaginar que estáis impacientes por poderos organizar unas vacaciones en Edinburg of the Seven Seas! Pues bien, tiene 4 barcos diferentes que, entre todos, acaban pasando 9 o 10 veces al año por la isla. El problema es que Tristán da Cunha no tiene un puerto donde pueda atracar un barco. Los buques se acercan a la isla y una barcaza traslada pasajeros, mercancías y maquinaria hacia la isla. Una vez en la isla, no hay ningún hotel, pero los isleños alquilan habitaciones o casas como un Bed & Breakfast y, se ve, que la hospitalidad es absoluta. Los locales también os harán de guías para poder visitar la isla y os ayudarán con todo lo que necesitéis. La zona comercial de The Settlement lo configuran la oficina de correos, que también hace de Oficina de Turismo, y el "Supmarket" o "Island Store", que es la única tienda en 2.500km a la redonda.




Y qué se puede hacer una vez en Tristán da Cunha? Pues disfrutar de unos paisajes espectaculares, trekking por Queen Mary's Peak, ver una fauna única en el mundo, especialmente aves y pingüinos y, sobre todo, disfrutar la experiencia de sentirse, por unos días, parte de una de las comunidades más remotas del mundo!


 
Toda la información turística y práctica se puede encontrar en este enlace. Es la web oficial de la isla y que sirve para informar a los posibles visitantes, pero a la vez suministra toda la información del día a día a los propios isleños. Aprovecho también para colgar os este vídeo donde podréis ver cómo es el día a día de la vida en la isla.


miércoles, 4 de marzo de 2015

Siguiendo la Cruz del Sur con Su Graciosa Majestad (1)

La Cruz del Sur es una constelación formada por 5 estrellas que, a falta de una estrella polar, permitía a los navegantes saber la dirección hacia el Sur en el hemisferio sur. Siguiendo la dirección que marca la Cruz del Sur podríamos llegar al Polo Sur desde la línea del Ecuador. Y eso es lo que haré en esta serie de posts que empiezo hoy. Pero para hacer el "más difícil todavía", viajaremos desde el Ecuador hasta la Antártida pisando única y exclusivamente territorio Británico, es decir, por tierras de Su Graciosa Majestad, la Reina Elisabeth II de Inglaterra.


Las primeras etapas de este periplo nos llevan a un conjunto de islas.... Bueno, no son ningún conjunto, pero están tan aisladas de cualquier otro lugar habitado, que las han unido "administrativamente" pensando que, tal vez así se sentirían menos solos... Como decía, nos llevan a un conjunto de islas que, a buen seguro están en el "Top 10" de los "Sitios Remotos y al mismo tiempo (mínimamente) civilizados".

Formalmente se llaman "Territorio Británico de Ultramar de Santa Helena, Ascensión y Tristán da Cunha", y lo forman 3 islas situadas en medio del Atlántico Sur, a medio camino entre África y Sudamérica . Para que os hagáis una idea de las distancias, sólo os diré que desde Santa Helena hay que recorrer 1.300km hacia el norte para llegar a Ascensión (como de Barcelona a Albania), y 2.430 hacia el sur para llegar a Tristán da Cunha (como de Barcelona en Kiev, Ucrania).



La etapa de hoy es la isla situada más al norte, Ascensión. Está situada a sólo unos 800km por debajo de la línea del Ecuador, en el Atlántico Sur. Es una isla de origen volcánico de lo más típica: forma más o menos redonda, de unos 10km de ancho y 10 de largo, y con un volcán en medio que (estad tranquilos) no ha entrado en erupción desde hace 600 años. Son precisamente estas erupciones volcánicas las que han condicionado su aspecto; las zonas por donde han discurrido las coladas de lava, aunque ya ha crecido vegetación, todavía tienen un aspecto un poco "lunar" con tierras marrones y negras y vegetación baja. En cambio, por allí donde no bajó la lava , la vegetación es mucho más abundante, con paisajes que pueden recordar las selvas africanas.




Y qué interés tiene esta isla? De entrada podría parecer que ninguno. De hecho, hasta el siglo XIX no tenía ningún interés para nadie, ni siquiera para sus descubridores, los portugueses, que en el siglo XV la encontraron deshabitada, y deshabitada la dejaron. Ascensión no provocó ni guerras ni ningún tipo de disputa; ni británicos ni franceses, ni españoles ni portugueses se interesaron. Hasta que a algún general británico se le ocurrió cerrar como prisionero en la vecina isla de Santa Helena al mismísimo... Napoleón Bonaparte! Y entonces todos a correr para evitar que Ascensión pudiera convertirse en base para una operación de rescate del emperador francés. De esta manera, instalaron un destacamento de soldados británicos que se deberían sentir tan prisioneros como el mismo Napoleón!

Se podría decir que la historia de Ascensión como isla habitada es prácticamente toda militar. Los británicos mantuvieron el destacamento en la isla y, durante las dos guerras mundiales la isla se convirtió en un punto de transmisiones y control de los movimientos enemigos. Posteriormente, los americanos construyeron una base aérea, haciendo un trato con los británicos del tipo: "tú pones el terreno, yo hago la construcción, y luego compartimos la base".


Pero la verdadera utilidad (por decirlo de alguna forma) de la isla llegó en 1982: la Dictadura Argentina tuvo la "brillante" idea de invadir las islas Malvinas (las encontraréis en el mapa del inicio como Falkland, su nombre inglés); y los británicos enviaron una flota de barcos para liberar las islas. El problema es que, antes de que la flota pudiera llegar al otro extremo del planeta desde el Reino Unido, podían pasar semanas. Había que hacer un ataque aéreo, pero ningún avión podía volar 13.000km, soltar las bombas, y volver a casa. Así, se creó la operación de marketing (perdón, quería decir militar) "Operation Black Buck". Se enviaron al aeropuerto de Ascensión 5 bombarderos Avro Vulcan y un montón de aviones cisterna. El Vulcan (y cualquier otro avión militar) tampoco podía llegar a las Malvinas desde Ascensión sin abastecerse de combustible, así que se diseñó un operativo que permitía a Vulcan abastecerse en vuelo hasta 8 veces. Pero es que los aviones cisterna también debían abastecerse de combustible entre ellos para poder acompañar a los bombarderos. Bueno, en resumen, 15 aviones cisterna Handley Page Victor despegaron para permitir que un solo bombardero Vulcan pudiera llegar a las Malvinas, "entregar el encargo" y volver a Ascensión (más abajo tienéis un esquema para entender el "baile" de aviones y abastecimientos). El resultado militar de todo este despliegue fue más que paupérrimo: los destrozos de los 7 raids se pudieron reparar cada vez en menos de 48 horas. Pero el resultado en la moral del enemigo fue muy elevado y los argentinos comenzaron a darse cuenta de lo que les caería encima. Bueno, y además, la Dama de Hierro, la Sra. Thatcher, se colgó una medalla considerable ante la opinión pública británica.
 




En la actualidad, la isla vive sobre todo de la base aérea, que sigue activa, así como de las antenas de seguimiento de cohetes de la Agencia Espacial Europea y los repetidores de la BBC que se han construido. De hecho, no hay habitantes originarios de Ascensión y los habitantes recién llegados (unos 1.000 aproximadamente) los podríamos clasificar según 3 tipos: militares americanos, militares británicos y trabajadores de la vecina Santa Helena, que proveen servicios a los militares. Pero aún así, esta población ha terminado creando una sociedad "bastante normalizada" en la isla. Hay 5 pueblos, de los cuales 2 son civiles Georgetown (la capital) y Two Boats, y 3 pueblos militares. Hay una escuela para niños hasta 16 años para toda la isla, situada en Two Boats, y ahora han comenzado a aparecer algunos hoteles. De hecho, si alguien le gustan los paisajes tipo Isla del Hierro o Fuerteventura, la isla de Ascensión puede ser un destino fantástico: playas desiertas, vegetación sorprendente y tranquilidad, mucha tranquilidad (de verdad, mucha tranquilidad ). Y total, saliendo de Inglaterra, sólo son unas cuantas horas más de vuelo que el viaje a Lanzarote (9 horas saliendo de la base Brize Norton de la RAF). Eso si, la oferta hotelera es bastante limitada y algo primaria: 5 establecimientos que no totalizan más de 50 habitaciones en total. Pero si sois unos amantes de la inmersión o, sobre todo, de la pesca de altura, Ascensión es vuestra isla! Ah, y si lo que os gusta es el golf, os recomiendo no jugar contra ningún jugador local; al tener sólo un campo de golf, y este es un poco peculiar, los locales se saben todos los trucos y os darían una paliza!